Stephen King, 'el escritor de sus pesadillas'

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Stephen King, 'el escritor de sus pesadillas'

Mensaje por Elizade el Sáb Ago 11, 2012 8:22 am

Hace unos días os hablé sobre un artículo sobre Stephen King que encontré en El Semanal. Alguien dijo que sería interesante leerlo, así que aquí está.
Como no lo he encontrado en internet, me ha tocado copiarlo a teclado, así que espero por lo que más queráis que os guste. XD

‘SI YO ME MURIERA ESTA NOCHE, LOS EDITORES PODRÍAN GUARDAR EL SECRETO HASTA EL 2013’
STEPHEN KING


Su nombre es casi sinónimo de ‘best seller’: ha vendido más de 180 millones de libros y se han rodado más de 40 películas – casi todas, de éxito- basadas en sus relatos. Pero su nombre también está asociado a otra palabra: ‘horror’. Cuando acaba de publicarse su último libro, hablamos con el gran escritor americano de éxito, de literatura y de su gran proyecto: la secuela de ‘El Resplandor’. ¿Quién dijo miedo? (por Neil Gaiman; fotografía de Jez Coulson)

“Si volviera a nacer, haría exactamente lo mismo, incluyendo los episodios desagradables. Con una salvedad: no haría aquel anuncio para American Express. Después de salir en la tele, todos sabían el aspecto que tenía.” Cuando conocí a Stephen King, en Boston en 1992, él ya estaba preocupado por la fama, que no parecía interesarle lo más mínimo. La siguiente vez que me encontré con él, en 2002, me hizo subir al escenario a tocar con los Rock Bottom Remainders, una banda musical integrada por varios escritores. En ese momento tenía el pelo gris y el aspecto frágil, como resultado de una larga estancia en un hospital después de ser atropellado por una furgoneta conducida por un mentecato. Recuerdo que King se quejaba de lo mucho que le costaba bajar por las escaleras y que me quedé preocupado por su salud. Pero ahora, una década más tarde, cuando sale a mi encuentro en su casa de Sarasota (Florida), King tiene buen aspecto. Con 64 años, parece más joven que hace una década.
Su última novela, titulada 22/11/63, aborda la posibilidad de viajar en el tiempo. Trata de un profesor de Lengua de instituto (lo que el propio King fue) que se traslada de 2011 a 1958 a través de un agujero temporal situado en el pequeño almacén de un viejo restaurante, con la misión de salvar a John F. Kennedy de Lee Harvey Oswald. En la novela hay elementos de terror, pero vienen a ser un simple condimento de lo que en parte es una novela histórica; en parte, una historia de amor y, en todo momento, una meditación sobre la naturaleza del tiempo. Pero King sabe que, escriba lo que escriba, siempre será consideardo como un escritor de novelas de terror. Me pregunto si se siente frustrado por el encasillamiento. “Pues no, la verdad. Cuento con mi familia, estupenda, y tenemos dinero suficiente para que no nos falte de nada. Ayer hubo una reunión de la King Foundation (la fundación del autor con fines solidarios), y eso sí que resulta frustrante… Todos los años damos el mismo dinero a personas diferentes, pero la sensación es la de estar siempre dando dinero para lo mismo que nunca se soluciona. Eso sí que es frustrante de verdad. Yo nunca pienso en mí mismo como en un novelista de terror. Eso es lo que otra gente piensa. Pero nunca he dicho ni pío al respecto porque mi mujer y yo en su momento lo pasamos muy mal, y teníamos miedo de que se nos acabara el chollo si metíamos la pata. Por eso, cuando la gente me catalogaba como novelista de terror, yo tampoco les decía que no; lo importante era que el libro de turno se vendiera. Pensaba que lo mejor era estar calladito y escribir lo que me interesaba escribir.

“NADA ME RESULTA MÁS ABURRIDO QUE ESTAR EN NUEVA YORK Y PASARME TRES HORAS CENANDO EN UN JODIDO RESTAURANTE DE LUJO. PREFIERO COMER GOFRES”

STEPHEN KING: UNA VIDA DE PELÍCULA.

SU INFANCIA INQUIETANTE. Cuando Stephen tenía cuatro años, su padre salió a comprar cigarrillos… y no volvió. Su madre era cocinera en una residencia para personas con problemas mentales. Siendo niño, presenció un espantoso accidente: un amigo quedó atrapado en unos rieles y fue arollado por un tren.

EL AMOR: PAN Y CEBOLLA. King conoció a Tabitha Spruce, también escritora, en la biblioteca de la universidad de Maine y se casaron en 1971. Tras licenciarse, no encontraba trabajo como maestro de Lengua y se ganó la vida en una lavandería industrial, una gasolinera y como bedel en una escuela. Los King no tenían un duro. Vivían en una caravana.

LOS MAESTROS: GÓTICOS. King empezó a escribir muy joven. Ya en el colegio les vendía cuentos a sus compañeros y, más tarde, colocaba relatos cortos en revistas para sacar algún dinero. Pero sobre todo fue un voraz lector. Sus referentes: H. P. Lovecraft y Edgar Allan Poe, como quedó claro en ‘El Resplandor’.

LLEGÓ EL HORROR Y LA SANGRE. ‘Carrie’, su primera novela, fue rescatada de la papelera por su mujer, que lo animó a acabarla. La editorial no podía contactarlo porque le habían cortado el teléfono por impago. Le enviaron un telegrama ofreciéndole 2500 dólares de adelanto (poco incluso entonces), pero con la posterior venta de derechos, en 1974, ganó 200.000.

SUS VICIOS: DROGAS. Durante una década tuvo problemas con el alcohol, la cocaína y ciertos fármacos. Su mujer amenazó con dejarlo y a finales de los 80 siguió un programa de desintoxicación. Asegura que bebía desde que tuvo edad legal para hacerlo y siempre para emborracharse y evadirse, no como un hábito social.

SU PASIÓN: EL ‘ROCK’. King tocaba la guitarra en la banda Rock Bottom Remainders, integrada por varios escritores, pero no toca desde hace algunos años. Es un fan confeso del grupo AC/DC y de The Ramones. También es fan de la serie Perdidos. Escribe una columna en la revista Entertainment Weekly donde comenta programas de televisión.

EL DRAMA: SU ACCIDENTE. En 1999, un conductor imprudente atropelló a King, que caminaba por el arcén. Sufrió graves heridas, colapso en un pulmón, fracturas en la pierna y cadera… Cinco operaciones después retomó la escritura, pero con grandes dolores. El incidente está presente en varios de sus libros… Alguno, escrito antes del accidente real.

SUS AMIGOS Y SUS ENEMIGOS. Se ha declarado admirador de ‘Harry Potter’ y asegura que su autora, J. K. Rowling, es una gran escritora. En cambio, de Stephenie Meyer, la creadora de la saga ‘Crepúsculo’, ha dicho que “no puede escribir nada que valga la pena”.

EL SECRETO DE SU ÉXITO. King ha contado los secretos de su escritura en un libro, que se resumen en: “Si quieres ser un escritor, hay dos cosas que debes hacer por encima de cualquier otra: leer un montón y escribir un montón”. E incluye consejos de estilo: “El camino al infierno está pavimentado con adverbios”.


Después de ‘Carrie’ – su primera novela de éxito -, King escribió ‘Las cuatro estaciones’, un libro de relatos cortos; ‘La redención de Shawshank’; y ‘El cuerpo’, basado en la niñez del propio autor. Recibió muy buenas críticas. “La gente por primera vez comprendió que en realidad no eran historias de terror al uso”. Pero no todo el mundo estaba convencido. “Un día, en el supermercado, se me acercó una mujer y me dijo que sabía quién era yo, pero que no leía mis libros porque ella prefería una literatura más realista, como ‘La redención de Shawshank’, según dijo. Le respondí que esa novela la había escrito yo, pero se negó a creerlo”.
‘En un saco de huesos’, una novela gótica de fantasmas protagonizada por un novelista, King presenta a un autor que deja de escribir, pero que sigue publicando libros escritos con anterioridad y mantenidos en secreto. Me pregunto, si King muriera, ¿durante cuánto tiempo podrían sus editores mantener el secreto? King sonríe y responde: “Alguien me dijo que Danielle Steel tiene la costumbre de escribir tres libros al año, de los que solo publica dos. Y sé que Agatha Christie se las arregló para que algunas de sus obras fueran publicadas tras su muerte, a modo de colofón de su carrera… Si yo me muriera esta noche, los editores podrían mantener el secreto hasta 2013. Tengo escrita otra novela de la serie ‘La torre oscura’, ‘The wind in the keyhole’, y otra llamada ‘Dr. Sleep’". ‘Joyland’ (la siguiente que está previsto publicar) estaría inacabada, pero seguro que Joe (su hijo, también escritor) podría terminarla. “Su estilo es casi indistinguible del mío. Pero sus ideas son mejores. Mi agente está negociando con los editores la venta de ‘Dr. Sleep’, que es la continuación de ‘El resplandor’, pero hasta ahora no les he mostrado el manuscrito. Quiero dejar que pase algo de tiempo antes de darlo por bueno”.
Le pregunto cuánto hace que ya no se preocupa por el dinero. King lo piensa un momento y responde: “desde 1985. Hacía tiempo que Tabby había comprendido que ya no teníamos que preocuparnos más por estas cosas, pero yo seguía convencido de que me lo iban a quitar todo y tendría que volver a vivir en una casa de alquiler, con tres niños a mi cargo. La situación era demasiado buena como para creérmela. Pero hacia 1985 comencé a entender que tenía el futuro más o menos asegurado”. Con un gesto señala las mansiones del litoral de Florida y matiza: “Aunque todo esto me resulta muy extraño, y eso que solo pasamos tres meses al año en Florida. Nuestra casa en Maine se encuentra en uno de los condados más pobres del Estado. Muchos de nuestros vecinos se ganan la vida como leñadores, basureros y demás. No quiero hacer demagogia, pero soy una persona sencilla, del pueblo. Simplemente tengo la capacidad para escribir, una capacidad que me da para vivir”.

“YO NO ME CONSIDERO UN NOVELISTA DE TERROR. PERO NUNCA LO HE DICHO PORQUE TENÍA MIEDO DE QUE SE ME ACABARA EL CHOLLO. ¡HAY LIBROS QUE VENDER!”

E insiste: “Nada me resulta tan aburrido como estar en Nueva York y pasarme tres horas cenando en un jodido restaurante de lujo. Que si los aperitivos, que si los vinos, que si los tres platos, que si el café y las copas de después… Me lo paso mucho mejor en uno de estos restaurantes de gofres. Con un gofre y unos huevos revueltos, ya me vale”. King medita un momento y agrega: “Es curioso que me paguen unas sumas disparatadas de dinero por hacer algo que yo haría gratis”.
Le pregunto si ahora le resulta más difícil escribir sobre personajes proletarios que en sus comienzos. “Me resulta mucho más difícil que antes”, reconoce. “Cuando escribí 'Carrie' y 'Salem’s Lot', tenía muy fresco el recuerdo del trabajo manual. De igual forma, cuando tienes hijos pequeños, es más fácil crear personajes infantiles. Hoy, me cuesta mucho más escribir sobre la niña de doce años que aparece en ‘Dr. Sleep’ de lo que me costó escribir sobre el Danny Torrence de cinco años (el niño de ‘El resplandor’), porque en esa época contaba con el modelo de mi hijo Joe para describir a Danny. Con esto no quiero decir que Joe tuviera las propiedades paranormales de Danny, pero yo en esa época tenía claro quién era Danny, cuáles eran sus juegos, qué era lo que quería hacer y demás”.

VUELVE EL NIÑO DE ‘EL RESPLANDOR’
“He escrito una secuela de ‘El resplandor’ porque era todo un desafío volver al libro que en su momento tuvo tanto éxito. Es muy posible que quienes leyeran el libro original cuando eran adolescentes hoy encuentren que la secuela es inferior al leerla como adultos. Pero el desafío era el de escribir un libro tan bueno como el otro… O un libro por completo diferente. Uno tiene que estrujarse las meninges. Decidí presentar a Danny Torrence a los cuarenta años de edad. Torrence es uno de esos hombres que se prometen no ser nunca como sus padres. Pero luego tienen 37 o 38 años y resulta que son unos borrachos, lo mismo que sus padres. Y me preguntaba qué clase de vida lleva un hombre así. Lo más probable es que trabaje en una sucesión de empleos mal pagados, que en algún momento haya pasado por la cárcel… Y decidí que Torrence a los 40 años estuviera trabajando en un hospicio, porque tiene las dotes del resplandor y puede ayudar a las personas en el momento de morir. Por eso lo conocen como el Dr. Sleep (‘el Doctor Sueño’), todos lo llaman cuando se acerca el momento de la muerte. Estamos hablando de un hombre que va al trabajo en autobús, que todos los días come en un McDonald’s… De un hombre normal y corriente”.

Luego pasamos a charlar como hacen los escritores: sobre cómo hacemos lo que hacemos, sobre la necesidad de crear unas realidades distintas, sobre la vocación… “Yo nunca pienso en un relato como algo artificial, sino como algo con lo que me he encontrado. Como si lo hubiera encontrado en el suelo y me lo hubiera apropiado. Alguien me dijo una vez que veo las cosas así para no dar importancia excesiva a mi propia creatividad. También es un hecho que en el libro que ahora estoy escribiendo hay varios aspectos que aún no he conseguido resolver. Pero no me quita el sueño; las soluciones ya aparecerán cuando sean necesarias de verdad”.
Y recuerda el caso de ‘La milla verde’. “El libro lo escribí con adelanto sobre el plazo previsto porque cada vez que necesitaba un elemento determinado, estaba ahí, al alcance de la mano. Cuando John Coffey va a la cárcel, va a ser ejecutado por el asesinato de las dos niñas. Yo desde el principio tenía claro que Coffey era inocente, pero no me había planteado que el verdadero culpable fuera a estar allí. No sabía cómo había sucedido el crimen. Pero me puse a escribir, y todo fue saliendo de forma natural. De pronto, todo encaja como si hubiera existido desde siempre”. King escribe todos los días. Si no escribe, no se siente feliz. Por eso escribe. Así de sencillo. “Me siento a escribir hacia las ocho y cuarto de la mañana y sigo escribiendo hasta las doce menos cuarto o así, y durante esas horas todo me resulta real. Hasta que la mente se me queda en blanco. Lo normal es que escriba entre 1200 y 1500 palabras, unas seis páginas al día”.
Durante nuestra conversación, Stephen hace referencia a distintos escritores y me doy cuenta de que todos son – o fueron – escritores populares, con millones de lectores. “Te voy a contar una anécdota curiosa. Hace una semana estuve en la feria del libro de Savannah… Este tipo de cosas me pasan cada vez más. Salí a saludar, y toda aquella gente me recibió con una gran ovación y puesta en pie. Lo que me pone los pelos de punta, porque quiere decir que uno se ha convertido en un referente cultural… O que aplauden el hecho de que uno todavía no esté muerto”.
“Resulta peligroso – conviene King -. Lo que yo quiero es que a la gente le gusten mis libros, no que se queden alelados ante mi persona”. ¿Y qué me dice de los premios literarios? “Bueno, la gente se siente feliz al dármelos. Yo, luego, los meto en el cobertizo del jardín, pero eso no lo sabe nadie”.


Espero que os haya interesado, gustado, y inspirado para vuestros proyectos literarios. Very Happy
Y aprovecho otra vez para recomendaros esta revista; El Semanal, que siempre contiene mucha información de interés.
Saludos!
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Re: Stephen King, 'el escritor de sus pesadillas'

Mensaje por Chibigami el Dom Ago 12, 2012 11:28 am

Muchas gracias por el articulo, ha sido todo un currazo tenerlo que picar el texto.
Sí que me ha resultado interesante, por desgracia aún no he podido leer nada de este genio pero si que he visto varías de las pelis y aun que solo son adaptaciones son geniales. Había muchas cosas que no sabía de él y que me han parecido curiosas XD

Muchas gracias otra vez ^^
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